
Este jueves, España y la crisis económica que nos atenaza ha sido protagonista destacado al menos en tres Parlamentos europeos, en los que se producían votaciones trascendentales para el futuro inmediato de nuestro país. Tanto el Bundestag alemán como el Senado italiano dieron ayer su conformidad a las ayudas a la capitalización de la banca española, en especial, y de forma explícita, el Bundestag, que ha vivido una sesión centrada en el caso español, mientras el Senado italiano ha debatido sobre el mecanismo de ayuda a los rescates y sobre el pacto fiscal europeo. Menos trascendencia ha tenido, en cambio, y aunque parezca paradójico, el debate en el Congreso de los Diputados español, en el que se trababa de convalidar buena parte del paquete de medidas de ahorro aprobado hace unos días por el Gobierno.
Echando un vistazo a lo sucedido, no deja de resultar llamativo el hecho de que las medidas de ajuste en el Congreso español hayan contado con el apoyo de un sólo partido, que ha ganado la ratificación de las nuevas disposiciones por los pelos, mientras en el Bundestag, los grandes partidos alemanes han votado en bloque a favor de dar vía libre a las ayudas alemanas al sector bancario español, que para los alemanes pueden llegar a sumar hasta 30.000 millones de euros, dinero en principio recuperable a largo plazo.
La mayoría aplastante de los diputados alemanes ha votado a favor porque ha secundado la propuesta de Angela Merkel y de su ministro económico, Schäuble, quienes previamente habían subrayado dos cosas, para que no haya dudas. La primera, que el crédito de 100.000 millones de euros como máximo es un crédito del que se hace responsable solidario el Estado español. O sea, es deuda pública a los importantes efectos de catalogar el nivel de solvencia y endeudamiento del Estado español de cara a los mercados internacionales. Y la segunda es que la ayuda a la banca española para evitar el derrumbamiento de una parte significativa del sistema bancario es imprescindible para evitar la insolvencia del propio Estado español. Una situación que pondría, por su efecto contagio, en serio peligro de supervivencia al euro y a la Unión Monetaria. Parece que de estos problemas son bastante más conscientes los diputados alemanes que los congresistas españolas, más preocupados por cuestiones meramente domésticas y de rivalidades partidistas, sin importantes mucho lo que suceda con la economía en conjunto.
La diferencia entre la forma en la que los alemanes e incluso los italianos abordan el tratamiento de sus problemas nacionales y la falta de cohesión con la que estamos actuando los españoles debería suscitar alguna reflexión porque siendo España el país que más se juega en la actual crisis económica europea y de la deuda soberana, no resulta fácil explicar cómo entre nosotros hay una división tan profunda entre los grandes partidos, a la que se une una situación levantisca por parte de algunas Comunidades Autónomas, contrarias a asumir una parte de las exigencias de los nuevos requisitos de control y recorte del gasto público.
Puede que existan pocas ganas de negociar o puede que el máximo responsable de la gobernación del país, el PP desde noviembre pasado, haya dado pocas facilidades para ello. Al final lo que importa es el resultado y el que se percibe en estos momentos no podría ser más letal para los intereses españoles. Nos están diciendo desde fuera lo que tenemos que hacer entre otras cosas porque la clase dirigente del país no ha sido capaz de sentar las bases mínimas de un acuerdo, que incluye a las organizaciones sindicales y a otros agentes activos de la vida nacional. Un acuerdo que sirviera para poner un poco de orden en la economía, cortar gastos de forma solidaria y subir ingresos con nuevos impuestos equitativos para el conjunto del país. Rajoy ganó las elecciones por mayoría suficiente, pero está perdiendo la batalla de la calle y está registrando cotas de creciente desconfianza entre los socios europeos, que no acaban de ver cómo los asuntos españoles se encarrilan.



No hay comentarios
Aún no hay comentarios.
RSS feed para los comentarios de esta entrada.
Deja un comentario