LibroFicción ONG Redes Republica de los Blogs Gran Estadio Sexo con Eva CocheCar Comemos en Madrid Doble Pivote Reino de Corazones República de famosos Cine Público República Insólita El Fantasma de la Moncloa
  • feb28

    Soy un buen creyente que cuando peca se arrepiente y un buen periodista que, cuando se equivoca, rectifica. A veces, las fuentes te confunden, te equivocan o te desinforman. Como en esta ocasión. Aunque la “noticia” me sorprendió por la frivolidad que ella demostraba, no es cierto que Su Majestad dedicara, uno de los días más críticos de su reinado, a cazar. Según me informa Ramón Iribarren, el eficientísimo Jefe de Prensa de la Casa que hoy abandona su cargo, don Juan Carlospermaneció todo el día en su despacho de Zarzuela siguiendo el desarrollo de las declaraciones de su impresentable yerno. Rectificado y aclarado queda. Iñaki Urdangarin, el duque consorte, ha demostrado, durante las 24 horas de interrogatorio, (15 por parte del juez José Castro) que es un cínico, un embustero y un cobarde. Culpa a su ex socio y amigo Diego Torres, desvincula a su esposa, la infanta Cristina, salpica a Camps y a Rita Barberá amén de no recordar nada, de negarse a contestar y hacerlo con...

  • nov8

    Una prueba muy elocuente de que el rey don Juan Carlos se encuentra en buena forma física es que, aprovechando el puente de Todos los Santos, se fue a cazar a la finca La Encomienda, en Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real). Se trata de un coto de 17,295 hectáreas que gestiona Parques Nacionales. Aquí fue donde Franco batió todos los récords cobrando en una sola jornada más de mil perdices. Este coto pasará a la historia por ser el escenario de la última cacería del franquismo. Era el día que sobre Madrid y España entera se cernía un viento de esperanza para muchos y de inquietudes y de ansiedades para otros. A Franco le acababa de dar aquel jamacuco, en forma de insuficiencia coronaria aguda, principio del fin de cuarenta años de dictadura. También será recordada Santa Cruz de Mudela por un suceso que pudo ser trágico pero, afortunadamente, solo quedó en un gag propio de una película cómica del genial Charlot. Fue en un ojeo de perdices para el que...