“Artillero” de nombre, el toro de Victoriano del Río salió de chiqueros cuando todavía flotaban en el ambiente los vapores de la protesta, iniciada con presencia en el ruedo de los dos primeros toros y encalabrinada aún más por el hecho de que el segundo espada había logrado triunfar, doblegando el tiroteo lacerante de los francotiradores que cada tarde se encuentran apostados en la plaza. Aquello no estaba en el guión.
“Artillero” pesaba “solo” 517 kilos, pero le protestaron menos que a los anteriores porque vieron que era manso perdido. Insultantemente manso. Le acercaban a los caballos de picar y salía haciendo “fu”, como el gato escaldado que huye del...
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may25
Publicado por Fernando Fernández Román | Etiquetas:
Talavante se redime en Madrid con un manso encastado
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may24
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En un rincón del alma
Señalaba el reloj cuarto para las diez de la noche y daba grima ver las caras de los aficionados (y aficionadas) a la salida de la plaza de las Ventas. Se podía apreciar en ellas un rictus taciturno, entre el desencanto y la resignación, entre lo inaprensible y lo depresivo. Qué caritas, Dios. Eran las de una faz indefinible, fiel reflejo de aquella convicción que es refractaria al desengaño. Si la cara es el espejo del alma, ¿cómo estarían las almas de las gentes que llenaron ayer los graderíos de la Monumental de Madrid? Y si el alma es la... -
may23
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La tarde en la que Fandiño enseñó el carné
Voy a proponerles una quimera: de todas las marcas que muestra la geografía anatómica del toro, dejemos las que sirven de control al ganadero para identificar la reata (el número del costillar), el garabato que indica la asociación ganadera a la que pertenece (anagrama en el cuadril) y el dígito que valida su edad reglamentaria (número en la paletilla). Ni una señal más de las que se plantifican a quemazón a los becerros en los herraderos. Efectivamente, quitemos el hierro. El toro anónimo, podríamos decir. Se anuncian “seis hermosos toros” en el cartel, pero se oculta el marbete de la ganadería.
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may22
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El toro de los tres “qués”
“Pedraza de Yeltes” es el nombre de una finca salmantina ubicada en el término municipal de Castraz, el pueblo integrado en uno de los enclaves territoriales más emblemáticos del campo bravo salmantino. De ella ha tomado en nombre una nueva ganadería, representada por el que fuera matador de toros José Ignacio Sánchez y auspiciada por una sociedad mercantil que lleva el enigmático título de PREZ 88. S.A. Y ahora, descífreme usted el jeroglífico de las citadas siglas y la collera de números, pero no se caliente demasiado la cabeza, porque lo de Pedraza, según todas las pesquisas, lleva solapado el apellido Uranga, es decir, el de la cabeza visible... -
may21
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Las novilladas no motivan
Al público de Madrid, al abonado y al que se pasa por taquilla, las novilladas no le motivan. No sé por qué. No, ciertamente, a todo el público, porque la parroquia fiel no se pierde una, aunque no sea más que por aquello de que, en su ausencia, se puedan cometer algunas tropelías en el ruedo y ese público de aluvión, zangolotino y panoli que suele pescar al vuelo unos boletos de regalía vaya y cometa el desafuero de pedir –y hasta lograr conceder—orejas a troche y moche, como ocurría antaño.
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may20
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¿Por qué le llorarían tanto los ojos?
En el mundo de los toros, el nombre dice mucho. Más que cualquier apodo o apellido, por mucho que los ilustren derivaciones dinásticas. Se dice José o Juan, y se sabe que se trata de Joselito o Belmonte; se dice Marcial o Luis Miguel y no se necesita añadir Lalanda o Dominguín para su cabal reconocimiento. Se dice Pepe Luis y está dicho todo.
Los historiadores saben bien esto último, y los aficionados también, porque entienden que la asunción exclusivamente nominativa, obviando la apelativa, otorgan al sujeto referido una mayor notoriedad, al tiempo que le confiere un halo de familiaridad entrañable. Se entiende, pues, que el ídolo...


