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    España y Brasil necesitan perder

    Publicado por Julián García Candau

    Gasol lucha por el balón en el partido frente a Rusia.
    Las selecciones de baloncesto de España y Brasil podrían protagonizar el más vergonzoso partido de la historia olímpica. Por la derrota de España ante Rusia ganar a Brasil tiene el inconveniente de tener que jugar contra Estados Unidos en las semifinales. Para Brasil se presenta el mismo problema y en tales circunstancias a ninguno le conviene ganar porque ello da la segunda plaza del grupo. Ser terceros evita el temido cruce.

    No parece probable que los dos equipos se esfuercen en jugar mal porque ello podría ser causa de sanción como ya ha sucedido en badminton. Españoles y brasileños tendrán que jugar bien o disimular artísticamente sus defectos para no ser causa del expediente disciplinario que acabara en castigo.

    El equipo español estuvo cerca de la derrota ante Gran Bretaña. Los anfitriones no tuvieron una sola ventaja y, pese a ello, estuvieron a punto de conseguirla en el momento decisivo. España ganó por los pelos frente a un equipo en el que Deng y Freeland marcaron la norma en sus equipo. En los instantes finales, un triple del jugador de Estudiantes, Daniel Clark, puso a España contra las cuerdas y solo pudo ganar por un punto.

    Pareció que solamente había habido relajación y que ello no podía considerarse cuestión preocupante. Contra Rusia todos los defectos del equipo salieron a relucir. Ante un conjunto que ya no da miedo, como cuando en sus filas tenía a los mejores baloncestistas de la Unión Soviética, como Tachenko, Valters, Kurtinaitis, Sabonis, Homicius o Volkov, los españoles tuvieron su deficiente porcentaje en los lanzamientos y la ineficacia y torpeza, muchas veces, debajo de la canasta.

    En principio se creyó que parando a Kirilenko, que sólo se apuntó ocho puntos, se tenía mucho ganado. Ocurrió que jugadores como Mozgov y Fridzom no solo se impusieron a nuestros pivots, sino que los buenos tiradores se ejercitaron en los tiros de tres puntos y las ventajas en el marcador se fueron esfumando, Fridzom sumó 24 puntos, máximo anotador del partido. Los rusos hicieron nueve canastas de tres puntos y los españoles tres. Los porcentajes de tiro fueron netamente favorables a los rusos. Gasol llegó a los veinte puntos y Navarro, aún no repuesto del todo, acabó con nueve. La nota curiosa es la de los rebotes en los que Rusia solamente capturó uno más que España. El equipo tomó velocidad y salió del bache cuando Sergio Rodríguez impuso el rápido contragolpe, pero tampoco ello llevó a tomar ventajas importantes. Hubo precipitación entradas a canasta con todo el camino tapado y la ansiedad final contribuyó a que el marcador acabara favorable a los rusos. Hasta Pau Gasol falló uno de los dos tiros libres absolutamente necesarios. Un despiste en el marcaje había permitido la canasta que puso a los rusos por delante. Como contra los anfitriones, el equipo se fue difuminando en el último cuarto.

    Ahora, toca meditar y estudiar el proceso en que la selección se ha sumido de manera negativa. Ganó casi de milagro a Gran Bretaña y perdió con Rusia. Caer adrede contra Brasil sería cante perseguible de oficio.

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