LibroFicción ONG Redes Republica de los Blogs Gran Estadio Sexo con Eva CocheCar Comemos en Madrid Doble Pivote Reino de Corazones República de famosos Cine Público República Insólita El Fantasma de la Moncloa
  • jun7

    Manolo Preciado, grande entre los mejores

    Publicado por Julián García Candau

    Manolo Preciado, entrenador que se ganó el aprecio de todos los clubes por los que pasó y gozaba del cariño de todos los futbolistas que entrenó, ha fallecido y su pérdida es sentida por todo el mundo del fútbol. La selección española, concentrada en Polonia, despertó ayer con la noticia que inevitablemente, dada la personalidad de Preciado, causó estupor y dolor. En días en que había crecido el optimismo y la preocupación a la vez por vivir ya vísperas del comienzo de la Eurocopa, los futbolistas que conocían las grandes virtudes humanas del fallecido, mucho más apreciadas que las futbolísticas, no pudieron evitar el sentimiento de dolor que causa la muerte de hombres tan cabales y auténticos como el entrenador cántabro.

    Manolo Preciado nunca llegó a entrenar un equipo considerado grande. Hizo su carrera empezando por Torrelavega y dejó sentada su categoría profesional en el Racing en donde dio muestras de autenticidad cuando prefirió abandonar el club antes que someterse a los caprichos de Piterman, individuo que llegó como el salvador económico y fue nueva frustración. Preciado despreció los dineros del contrato. Por encima del salario estaba la dignidad y Piterman no quería profesionales auténticos a su lado, sino pobres gentes dispuestas a ceder su carné profesional para Piterman mandara en el banquillo.

    Preciado consiguió en su carrera cinco ascensos de categoría con los equipos que entrenó Los más destacados fueron los del Levante y Sporting a Primera. Esta temporada, después de haber mantenido varias temporadas al equipo asturiano, pese a las dificultades de todo tipo, cuando parecía inevitable que se iba a producir el descenso fue destituido. Su lugar lo ocupó Clemente y el Sporting se fue a Segunda. En las ocasiones anteriores, con arranques de Liga muy desfavorables, logró la salvación. Este año faltó serenidad y paciencia en la directiva.

    Preciado acababa de firmar contrato con el Villarreal y pocas horas después falleció en Valencia. Un hombre que expandía optimismo, había vivido trances tan dolorosos como las pérdidas de su esposa, su hijo, muerto en accidente de moto y su padre. Pese a ello, no trasladó a su oficio ningún tipo de pesimismo. Vivía en Valencia y había contraído nuevo matrimonio. Se sentía feliz tras los dolores padecidos.

    El mundo del fútbol se ha de sentir dolido porque ha desaparecido un hombre dotado de grandes virtudes. Hablaba de manera natural, sin artificiosidades, sin dobleces, ni afectación y daba valor a cada palabra. Respetaba al contrario, impulsaba moralmente a los suyos, expandía optimismo y era individuo en quien se podía confiar. Estaba incapacitado para la traición y la manipulación deportiva. Salió siempre bien de los clubes para los que trabajó y nunca se le oyó una palabra de resentimiento cuando el final de etapa fue doloroso como este año en Gijón.

    El fútbol español ha perdido a uno de los mejores aunque nunca haya entrenado a un equipo grande. Él era consciente de su nunca le llegaría la oportunidad. Su naturalidad le impedía ocupar puestos en los que a veces, vale más la palabra cínica y el engaño que la bonhomía.

     

  • No hay comentarios

    Aún no hay comentarios.

    RSS feed para los comentarios de esta entrada.

    Deja un comentario