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    Barça-Milán, más goles que calidad de juego

    Publicado por Julián García Candau

    El Barcelona tenía en el Camp Nou el más difícil de los adversarios. El empate obtenido en San Siro no era de los que causan euforia. En todas las igualadas con goles quedaba eliminado. Enfrente estaba otra vez Ibrahimovic, que además de gran delantero iba a esforzarse por dejar en ridículo a Pep Guardiola que fue quien prescindió de él. Guardiola a quien llamó “el filósofo” no salió satisfecho del partido de la ida porque fuera de casa lo más importante, en caso de no obtener la victoria, es marcar algún gol y en Milán no hubo ninguno. En el Camp Nou, dos penaltis en el primer tiempo dieron ventaja y el tercer tanto, un poco de carambola, sentenciaron la eliminatoria tras el empate a un tanto de Nocerino.

    El Milán, (en español lleva acento por mucho que se empeñen quienes afirman que es Mílan porque lo fundaron ingleses y para ser más originales podríamos llamar a la ciudad italiana Milano y para continuar con la teoría inglesa a Londres habría que decirle London) tiene el estilo y el espíritu del fútbol italiano. No importa que cambien los entrenadores y las plantillas. Al final se impone el estilo al que se adaptan todos los foráneos. Se cierra la defensa y se busca el contragolpe. Y cuando se marca el gol, la Línea Maginot es deficiente comparación.

    Al Barça le costó vencer y tuvo que hacerlo fundamentado en dos penaltis en jugadas de barrullo en el saque de córner. Los árbitros, en general, miran hacia otro lado en estos casos y el árbitro, esta vez, decidió. Probablemente, se dirá que tuvo actuación caserilla. Ambas decisiones fueron justas aunque se arguya que no suelen pitarse. Puestos a comparar fue más casero el colegiado del partido de ida en San Siro. Uno de los claros penaltis lo hicieron a dos metros de sus ojos.

    El juego de dos equipos, que aspiraban a disputar la final europea, no fue acorde a la calidad de ambas plantillas. El equipo barcelonés se clasificó por quinta vez consecutiva para las semifinales, pero de esta, desgraciadamente, quizá pueda decir que ha sido victoria pírrica si la lesión de Piqué es importante.

    El Barcelona-Milán era el partido de la jornada. Uno de los dos se postulaba como probable finalista. El entrenador del Real MadridJosé Mourinho, manifestó que prefería ver el encuentro del Bayern porque, efectivamente, este es su próximo adversario ya que el Apoel es solamente comparsa en el Bernabéu No era una de sus salidas de pata de banco, un desprecio al equipo barcelonés. A este lo conoce sobradamente, y aunque verá su encuentro con los milaneses en diferido, lo que tiene que analizar y estudiar profundamente es el conjunto muniqués.

     

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