A nuestros fantasmas de la Moncloa les dan ganas de trasladarse unos días a la Zarzuela porque hay mucho trasiego de un tiempo a esta parte y allí las noticias no sólo corren sino vuelan a ritmo vertiginoso. Fantomas, que es aficionado a la caza de la perdiz roja, está del lado del Rey y dice que entiende el malestar general de la opinión pública pero que el hecho político del viaje a Botsuana tiene una relativa importancia comparado con la inmensidad del océano, o con el mal de altura de la prima de riesgo de España comparada con el bono/bus alemán de Angela Merkel, o con la falta de entendimiento entre Rajoy y Rubalcaba. Sin embargo a Belfegor le ha llamado más la atención el retraso de la Reina doña Sofía (ella “tan profesional” como se suele decir de la Señora) a la hora de acudir a Madrid desde Grecia ante el accidente y la operación de su esposo el Rey para visitarlo en la clínica en compañía de sus hijos como quizás debió de haber ocurrido el propio sábado al atardecer, que fue cuando apareció el Príncipe Felipe (que también estaba fuera de la capital, sepa Dios dónde) y que debió llegar acompañado de la Reina y la princesa de Asturias, doña Letizia.
Las noticias de que las relaciones de doña Sofía y don Juan Carlos no son matrimonialmente buenas es algo conocido desde hace tiempo, pero lo uno no quita lo otro y puede que esta vez la Reina se haya equivocado y haya sumado un error a otros, porque se entiende que, como madre, se fuera a Washington a visitar a su hija la infanta Cristina y a sus nietos y yerno Urdangarin en momentos tensos del caso Noos, pero no parece que la Reina haya estado muy acertada dejando pasar el sábado y el domingo antes de acudir a visitar al Rey, con el argumento absurdo de que estaba en Grecia celebrando la Pascua ortodoxa, cuando ella abrazó la religión y los ritos católicos cuando se casó en Atenas con don Juan Carlos, hace ya muchos años.
En fin, las desgracias, los errores y las meteduras de pata nunca vienen solas y a veces se acumulan. Y entendemos que la soberana tenga también sus motivos para este retraso y esa distancia, pero doña Sofía ha tenido siempre la grandeza y solidez de estar a la altura de las circunstancias. Pero esta vez parece haberse descuidado un poco, por lo que se ve, en un momento en el que la imagen de unidad familiar -aunque fuera solo aparente- habría hecho más bien que otra cosa. Porque el desgaste de opinión pública no es sólo del Rey que tiene sobrados recursos para rehacerse, sino de La Corona. Cuestión de mayor cuantía como bien deben saber en la Casa Real de Grecia. O sea, se junta un poco de todo y todo eso es lo que habrá que recomponer.



3 comentarios
Comentario by Número11 — 16 abril, 2012 @ 16:41
!Macho! Es que tiene que ser muy duro, jodidamente duro, que 47 millones de españoles sepan que Doña Sofía es la “CORNUDA OFICIAL DE ESPAÑA”. Aguantar semejante cornamenta durante treinta años tiene un límite.
Comentario by Cuchi — 16 abril, 2012 @ 19:04
La Reina es la única que tiene dignidad, aunque sea una orgullosa de cojones.
Comentario by el rey de la selva — 17 abril, 2012 @ 0:01
Por favor cuando escriban y utilicen terminos politicos, sepan lo que están diciendo. Y así, si lo que no quieren es repetir un substantivo, cuidesen de que signifique lo mismo. Esto viene a cuento a que es comun oir en comentaristas politicos, como en este articulo, el uso del término soberano como sinónimo de rey. Pues bien, al menos que los reyes de españa sean reyes absolutos, me temo que no son soberanos. Les sugiero o bien utilizar monarca o simplemente repetir la palabra rey o reina (se trata de un artículo y no de una obra literaria, así que no pasa nada si se repiten con ciertas palabras) ¿ya que si estamos hartos de ellos y sus “soberanas” chorradas por que no repetir la palabra en un artículo todo lo que se le antoja a uno?
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