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  • sep13

    Enrique Alejo: ¿Quién sabe dónde?

    Publicado por Víctor L. Abajo

    Alejo: ¿Quién sabe dónde?Estoy realmente preocupado, tanto que no sé si llamar a Paco Lobatón a ver si en una reedición de ¿Quién sabe dónde? logran encontrarlo. El caso es que Enrique Alejo, el director general de Ordenación del Juego, ha desaparecido. O por lo menos está atrincherado tras la mesa de su despacho atendiendo a otras obligaciones (a lo mejor hasta tiene alguna) en lugar de dar la cara e informar a los apostantes sobre las novedades en materia tributaria de la Ley que precipitadamente aprobó el Gobierno sobre las apuestas por internet.

    La disparatada Ley del Juego y que ha hecho que pequeños apostantes, jugadores de póker y público en general se lleven las manos a la cabeza porque no saben cuánto tendrán que pagar en su Declaración sigue al parecer “siendo analizada” por Hacienda. ¡Coño! ¿Cómo es posible que se apruebe una Ley y que sus responsables no la conozcan a fondo? Y si le quieren pasar la pelota a Hacienda por incompetencia o desconocimiento, ¿qué pasa, que Hacienda tarda varios meses en responder a las preguntas que están en boca de todos?

    El artículo titulado “No apueste por Internet, Hacienda puede arruinarle”, provocó que numerosos lectores contactaran conmigo poniendo de manifiesto la falta de información en este asunto. Chavales que han ganado 300 euros y no saben si tienen que tributar o no, apostantes que desconocen a partir de cuánto tendrán que pagar a Hacienda, jugadores que han gastado astronómicas sumas en póker sin saber si se descontarían o no las pérdidas y ahora hasta se temen un embargo…

    Gestiones en balde

    El hecho es que el interés de los lectores me ha obligado a seguir de cerca este tema y en los primeros días de julio, creyendo inocentemente que al otro lado del teléfono podría encontrar a algún preboste competente, me puse en contacto con la Dirección General de Ordenación del Juego.

    Días después, y temiéndome que mi llamada había servido de poco, lo intenté de nuevo y me instaron a enviarles un correo electrónico con las dudas y con la solicitud de entrevista a Enrique Alejo. Yo, que por aquel entonces seguía chupándome el dedo, pensaba que en un día o dos me responderían –aunque fuera dándome largas- o que al menos, a base de circunloquios que no aclararan mis dudas, responderían a mi correo.

    ¿Cómo se contabiliza la cantidad a tributar -únicamente por las retiradas independientemente de que alguien haya perdido más de lo ganado-? ¿A partir de qué fecha está obligado un apostante a tributar sus retiradas de efectivo? ¿Hay una cantidad mínima o debe declarar desde el primer euro? ¿Qué sucede con las apuestas realizadas en el punto com hace meses y que son ahora cobradas en las webs punto es? fueron las cuestiones planteadas, porque sabía que las respuestas específicas sobre el póker eran ya de nota.

    Era el 16 de julio. Ni una respuesta, ni un correo, nada. “¡Pero esto qué es!”, como diría Matías. Cientos de miles de apostantes –discúlpenme- acojonados (con el perjuicio que ello conlleva para el erario público si dejan de apostar) y los responsables escondidos.

    Después de un verano de leer especulaciones en todas las webs especializadas, el 10 de septiembre me dicen que recibieron bien el correo de julio y que lo tienen en consideración. ¡Menos mal! Tras recordar mis dos intentos fallidos me instan a escribir a otra dirección de correo electrónico, en la que vuelvo a pedir la entrevista a Alejo.

    Otra vez, mutis por el foro hasta que hoy ya he telefoneado –un poco borde, cierto es- anunciando que si querían decir algo hoy escribiría este artículo y al menos, dos minutos después, ¡Voilá! Me responden por e-mail, aunque no su eminencia, por supuesto.

    Es cierto que la respuesta es vacía, pero algo es algo. “Trasladamos a la Dirección General de Tributos y a la Agencia Tributaria todas las dudas y peticiones de aclaración que hemos venido recibiendo, y que han sido numerosas”, me aseguran. ¡Coño, pues dime con quién tengo que hablar para que me lo aclare a mí! Que si el tema tributario no es competencia suya (no lo será, pero es una parte fundamental de una Ley que debíais saber al ‘dedillo’), que si no tienen la respuesta a algunas de las consultas planteadas (voy a preguntarle entonces a mi vecina a ver si ella lo sabe)…Nada de nada de nada.

    Alejo hombre, que va en el sueldo, da la cara y no te escondas. Salvo en una república bananera, cuando una Ley se redacta se deben conocer sus efectos. Si no, que no se redacte. Y si el señor equis, encargado de aclararte las dudas que no debería aclararte tarda la intemerata en responderte, sal y dilo (para que se lo preguntemos a él), porque el mutismo no beneficia a nadie. Todavía tienen los apostantes que elaborar la declaración de la renta y estamos esperando vuestras respuestas. ¡Que no es un asunto baladí!

    En póker, a tributar por botes

    En contraposición a este caos, los encargados de comunicación del Casino Gran Madrid tardaron un día en responder a las cuestiones planteadas sobre el juego en su web, y que se las trasladé a instancias de una lectora.

    De sus respuestas, lo más destacable es su aclaración de que según su interpretación, la tributación debe realizarse en el momento de ganar el premio y no cuando se retiren esos beneficios.

    “Conforme a la actual Ley de IRPF, se entiende que el devengo de las ganancias se produce en el momento de la obtención del premio (de acuerdo a la regla general establecida en el artículo 14 de la Ley del IRPF) y no en la fecha en que el jugador decide cobrar efectivamente el premio obtenido (momento de la retirada). Por tanto, la tributación habría de hacerse en el momento en que se obtiene el primero de los premios”, explican.

    “Así las cosas, es importante tener recordar que se pueden producir situaciones en las que se deba satisfacer impuestos por un premio obtenido pero del que el jugador no haya recibido su correspondiente importe económico al no haberse producido tal cobro (no haya solicitado la retirada). Por ejemplo, un premio obtenido en el año 2011 respecto de los que no se hubiera ejercitado el citado cobro en 2011, debería ser declarado por el jugador en su declaración de IRPF correspondiente al año 2011, aun cuando el jugador no hubiera recibido el importe económico correspondiente a tal premio”, aseguran.

    Por otro lado, Casino Gran Madrid Online me dejó perplejo al informarme de que los premios son ganancias incluso en el momento de ganar un bote, no cuando llegan a tu cuenta del banco. Usted juega una partida de póker. Se lleva mil euros. Sigue jugando, acaba perdiendo esos mil y mil más y aunque no haya efectuado retirada alguna a su cuenta, en teoría tendrá que tributar como si hubiera ganado mil euros.

    “De acuerdo con la interpretación actual de la Administración tributaria, los premios obtenidos por la participación en juegos online, a efectos del IRPF, deben calificarse como ganancias patrimoniales no derivadas de transmisión de elementos patrimoniales. Además, la Ley del IRPF en su artículo 33.5 señala que no se computan como pérdidas patrimoniales las debidas a pérdidas en el juego”, nos explican.

    “En consecuencia, a día de hoy, entendemos que la acepción de esta previsión legal sería entender que la base imponible a considerar para dichos premios (esto es, el importe a considerar a efecto del pago de impuestos) se deberá determinar de acuerdo a la mecánica específica de cada juego online, sin que sea posible compensar fiscalmente el importe de los premios obtenidos con el resultado de partidas o envites en el que no se obtenga premio y cuya participación en la misma haya supuesto un coste económico para el jugador”, continúan en su respuesta, que agradezco sobremanera.

    Sigue la incertidumbre

    Sea como fuere, el caso es que sigue la incertidumbre sobre esta ley que no tiene ni pies ni cabeza. Si este Gobierno –y el anterior, que fue al parecer el que dejó prácticamente cerrado el asunto- creían que iban a enriquecerse, lo que han hecho ha sido ponerle un cuchillo en el cuello a la gallina de los huevos de oro.

    El chiste continúa. Se saca una Ley, la gente pregunta los pormenores de ésta y los que la anuncian dicen que trasladan las dudas porque no las saben resolver. No sabemos qué señor, de la Agencia Tributaria, estará devanándose los sesos durante tantas y tantas semanas mientras el españolito de a pie espera que salga ya el humo blanco de la chimenea de Hacienda y que el iluminado de turno nos responda. Qué pena. Ojalá tengamos pronto alguna respuesta y ojalá que Alejo, aunque no sepa ni conteste, esté sano y salvo.

    Síguenos en twitter: @victorabajo

    Contacto: vabajo@republica.com

  • 4 comentarios

    • Comentario by javier — 13 septiembre, 2012 @ 22:32

      o sea que seguimos en las mismas, lo mismo estamos arruinados, y ya si eso ya nos avisan

    • Comentario by On the Rocks — 13 septiembre, 2012 @ 23:52

      Increible que todos estos digan que lo tienen que consultar. ¿Y si es muy perjudicial para los usuarios que haran? ¿Dimitir por haber creado una Ley erronea? Hay que tener cara dura…

    • Comentario by Mediterraneo61 — 14 septiembre, 2012 @ 8:31

      Madre mía!!!! nadie puede dar respuesta a las preguntas? nadie sabe de que se le esta hablando? no se a donde vamos a llegar si las personas que redactan la ley son incapaces de responder.
      ¿No será que la han redactado jugando a los chinos y por eso no tienen ni idea?

    • Comentario by Miyamoto — 18 septiembre, 2012 @ 12:35

      Pero es que tan difícil es que cuando alguien saque dinero de la casa en cuestión (el dinero pasa a estar en circulación) se le diga ea pues si has sacado 1000 € 100 € para el Estado o algo por el estilo, la casa de apuestas puede seguir vendiendo la moto de las grandes ofertas que te dan, no se cambia nada del rake, el Estado se lleva un pastizal.
      Que importará si para conseguir esos 1000 ha tenido que echar 100 o 10000 manos, lo mismo para las apuestas.
      Cuando el dinero esté dentro de la casa son como acciones, quiero decir, como bienes, dentro de ella esta sujeta a subidas y a bajadas y cuando te quieres ir del juego-mercado-lo que te de la gana pues tributas porque es lo que toca en este caso un 10%, joder si es que no es tan dificil.

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