No creo en los premios. Como Woody Allen, pienso que nadie tiene licencia para decidir qué película es mejor que otra, salvo el espectador después de haberlas visto, y sólo dentro de su inviolable libertad de conciencia. Sin embargo, mi condición de crítico me obliga a seguir la actualidad de espectáculos de masas como los Globos de Oro.
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ene18
Hollywood desnortado
Publicado por Daniel Martín | Etiquetas: cine, estreno, Globo de Oro, Jack Reacher, Oscar, Tom Cruise
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feb12
The Artist
Publicado por Daniel Martín | Etiquetas: cine, Oscar, The Artist
Una de las grandes sorpresas de la pasada temporada y gran favorita para los próximos Oscar es “The Artist”, película muda –sin diálogos – y en blanco y negro que, gracias al empujón de crítica y premios y a superar la mediocre media de 2011, se va haciendo sitio, de manera tranquila mas imparable, en la taquilla.
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ene27
Cómo aspirar a un Oscar
Publicado por Daniel Martín | Etiquetas: Alexander Payne, cine, George Clooney, Oscar
El interés –seguramente más mediático que real– que rodea a premios tan arbitrarios como los Oscar me sorprendería si el fútbol no tuviese el valor de una religión y Lady “Gagá” no fuera la diva de moda. Estos galardones cinematográficos los deciden un puñado de personas y, habitualmente, no recaen en las películas favoritas del público. Parece que hay que hacer algo muy serio y estirado para que tenga alguna posibilidad de ganar algo en Los Angeles.
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sep28
Pa negre, declaración de intenciones
Publicado por Daniel Martín | Etiquetas: cine, cine español, Oscar, Pa negre
Si “Pa negre” no pudo acudir a los Oscar de la temporada pasada fue porque se estrenó en España el 15 de octubre. La academia de Hollywood exige, sólo a las películas en habla no inglesa, que se hayan estrenado antes del 30 de septiembre del año anterior. Así, “Pa negre”, para los próximos Oscar, se estrenó con un año menos quince días de antelación.
La película de Agustí Villaronga, gran triunfadora en los últimos Goya, es una película más sobre la posguerra española, con el añadido de representar a lo más minoritario del cine español. A pesar de la promoción de los premios españoles, fue un fracaso de taquilla y, si no llega a ser por las numerosas subvenciones, habría costado una riñonada a sus responsables –mediante este sistema sólo nos costó un riñón a los contribuyentes–.
El cine español, al elegir, por delante de “La piel que habito” y “La voz dormida” –y, sobre todo, en lugar de la magnífica “No habrá paz para los malvados”– a una película...


