Aunque hubiese triunfado en el teatro neoyorquino, aunque la crítica hubiese alabado sus dos únicos papeles cinematográficos, aunque fuese uno de los más prometedores estudiantes salidos del Actor´s Studio, nadie pensaba que Al Pacino tuviese el carisma necesario para encarnar a Michael Corleone en “El Padrino”. Nadie, salvo Francis Ford Coppola, que impuso su criterio y puso la piedra definitiva para la construcción del mito.
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jul25
Mitos de veras XLIII: Al Pacino
Publicado por Daniel Martín | Etiquetas: actor, Al Pacino, cine, El padrino, mitos
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ene22
Memorables XXXII: El padrino
Publicado por Daniel Martín | Etiquetas: cine, Coppola, Corleone, El padrino, memorables
Hacer una lista con las mejores películas de siempre es subjetivo y, seguramente, imposible. Hay muchas más. Pero cualquier cinéfilo incluiría en tan gratuita lista a "El padrino", joya incomparable donde Francis Ford Coppola, controlado en esta ocasión -como en la segunda parte- por el productor Robert Evans, dio lo mejor de sí para, por fin, colocar un filme a la altura de la fama y prestigio de Marlon Brando.
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jul27
Falsos mitos (IV): Brando
Publicado por Daniel Martín | Etiquetas: actor, cine, El padrino, estrella, Marlon Brando, mitos
No voy a decir que Marlon Brando fue un mal actor porque, aunque siempre estuviese excesivo, no lo fue. Aún más, a sus dotes interpretativas, bien trabajadas académica y laboralmente a lo largo de los años, unió un enorme carisma de esos que se apoderan de la pantalla.
Si Marlon Brando aparece en esta sección se debe principalmente a dos factores. Su filmografía, aparte de corta, es bastante decepcionante. Si exceptuamos “Julio César”, aceptable gracias a Shakespeare, “La ley del silencio”, “Ellos y ellas” y, sobre todo, “El Padrino”, sus películas se caracterizan, aunque muchas de ellas sean impecables en cuanto a calidad, por su larguísimo metraje y por ser muy pesadas. Y otras que podrían salvarse sólo tienen una presencia casi testimonial de la estrella de Nebraska.
Así, a pesar de su fama, la gran aportación de Brando al cine –insisto que hay que mantener aparte a “El Padrino”, que por sí bastaría para convertirle en leyenda– consiste en una serie de películas interminables que cuesta un mundo ver...


