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  • dic16

    Memorables LXXVI: Thelma y Louise

    Publicado por Daniel Martín

    “Sigamos adelante”. “No nos dejemos coger”. Frases lapidarias, aparentemente optimistas, que, no obstante, dan pie a uno de los finales más trágicos del cine. “Thelma y Louise”, basada en el genial guión de Callie Khouri, fue un drama que conmovió el mundo en 1991 y que, por alguna extraña razón, ha desaparecido del imaginario colectivo.

    La película la dirigió Ridley Scott, británico que, tras cambiar para siempre la ciencia ficción con “Alien” y “Blade Runner”, había rodado varias piezas mediocres. Entonces, inopinadamente, se puso al frente de esta producción que cuenta el viaje sin retorno de dos mujeres, manifiesto feminista encarnado en las espléndidas Susan Sarandon y Geena Davis.

    “Thelma y Louise” es un filme milimétrico. Scott consiguió que ni una sola escena fuese más floja que las demás. Y así, fuesen planos de carretera, de paisaje, de estrellas, de pueblo… a la enorme tensión dramática de un conflicto sin solución plausible se unió la enorme capacidad estética del director.

    Por eso el filme es una obra maestra. Tan solo hay que pensar en el tercer protagonista, el descapotable, icono alegórico de una libertad que las dos chicas necesitan, esas dos mujeres que aprenden a ser fuertes, a enfrentarse a la vida cuando ya no tienen salida. Hasta Aristóteles habría aprobado esta magnífica estructura dramática.

    Aparte, esta producción es ejemplo magnífico de la capacidad de una buena banda sonora para mejorar, para perfeccionar una película. Hans Zimmer compuso una música memorable, genial, que ayuda a que cada momento de “Thelma y Louise” sea inolvidable, emotivo, grandioso.

    También, evidentemente, ayuda la presencia de la pareja protagonista, respaldada por unos magníficos secundarios que bordaron unos personajes que ya desde el guión tenían vida propia.

    Así, el espectador siente que comparte la huida de esas dos mujeres corrientes que tienen la mala suerte de cruzarse con un indeseable en el camino hasta ese catártico en su tragedia final. Siempre hacia adelante, porque hay momentos en la vida que nos cambian para siempre y nos impiden regresar a quien fuimos y ya no volveremos a ser.

     

  • 1 comentario

    • Comentario by allo — 18 diciembre, 2012 @ 13:01

      me sorprende no estar de acuerdo con Ud.-creo por primera vez-. No ha desaparecido, se hace mención a T.y L constantemente; tengo amigos que han llamado Telma a sus hijas por la peli. adoro a B. Pitt, pero aquí lo “odio”, H. Keitel una vez más para “comérselo”, magnífico; etc. pero sobre todo la sensación que “sólo” las mujeres podemos tener de estar realmente ATRAPADAS, sin salida posible y cayendo cada vez en un pozo sin fondo; no es feminista, es de mujeres- muchísimos hombres salían del cine despotricando,o en tertulias no hablaban bien de ella, alguno incluso ofendido-en serio- y es que en alguna ocasión TODAS hemos pensado que para esto…¿seguir? ( a nada que conozcas un poco de historia de la mujer, la rabia y la impotencia aparecen creando un dolor dificil de imaginar) nos ha caído a nosotras desde tiempos inmemoriales un rol realmente penoso y trágico que aún podemos sentir por empatía en nuestras carnes suceda donde suceda (paso de enumerar salvajadas cotidianas contra la mujer) y ESO es lo que sentimos en TyL que ellas tienen el valor de rescindir la supervivencia porque su libertad lo es todo y la cárcel sería la nada (como el día a día de millones de mujeres), es una película que ven mis amigas con sus hijas adolescentes y que yo veré con las mías. ESO QUE NADIE LO DUDE. MARAVILLOSA.

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